¿Sabías que?

¿Cómo se llegó a descubrir las minas de azogue en Huancavelica ?

LA HISTORIA DE HUANCAVELICA Hola amiguito, te voy a contar cómo se descubrió la mina de azogue (mercurio) de Huancavelica.

I Descubrimiento de una y varias minas… Un español llamado Amador de Cabrera encomendadero de Angaraes por el año 1563 conoció a Gonzalo Ñahuincopa Cacique del pueblo de Chacas, al cual hoy la llamamos Acoria. Amador de Cabrera tenía como paje al hijo de Ñahuincopa, niño de nombre Felipillo de unos 10 años de edad. En junio de ese mismo año en Huamanga se celebraba la fiesta del Corpus Christi, había mucha gente que acompañaba pomposa y devotamente a la sagrada eucaristía.

Amador llevaba en una mano el guión parroquial en dicha procesión y en la otra, su hermoso y refinado sombrero. Cansado por la multitud, agobiado por el sol, y queriendo saborear del Auto a plenitud, decidió entregarle el sombrero con cintillos de oro esmaltado de brillantes al hijo de Ñahuincopa.

Este niño que nunca había visto tanta gente junta, ni había escuchado tanta bulla y que vivía en las punas de Huancavelica se dio con la sorpresa de que ya no tenía el sombrero entre sus manos, desesperado buscó por todos lados el sombrero, y no logró recuperarlo. En su incertidumbre y desesperación huyó del lugar pensando que sería severamente castigado por su negligencia, se fue a donde estaba su padre para ocultarse, contándole lo sucedido. Mientras tanto, Amador ya cansado, después de terminada la fiesta en su aposento, se dio cuenta de que no estaba su joven paje ni su sombrero, a lo que pensó: “ya mañana lo ubicaré”.

Al día siguiente, desde la madrugada, padre e hijo esperaban que despertara su amo Amador de Cabrera, quien al medio día los atendió teniendo el siguiente diálogo:

– Perdona a mi hijo, viracocha y sé bueno para con él.

– ¿Y en qué ha pecado el muchacho para solicitar gracia de mí?

El pecador fui yo, que no debí confiar prenda de codicia a un niño. –

Y yo, viracocha, vengo a pagarte…

– No me ofendas cacique- interrumpió Amador-, que ofensa es que me tengas por tacaño a quien afligen pérdidas de bienes.

Cierto es que el cintillo vale seis mil ducados; pero lo doy por bien perdido ya que fue en la fiesta del Santísimo.

No se hable más del asunto y que vuelva tu hijo a casa, que Inés y yo lo queremos como a un hijo.

Una lágrima de agradecimiento asomó a los ojos del cacique, y besando la mano de Amador dijo:

– Tu generosidad y nobleza me obligan a revelarte un secreto que te hará el hombre más rico del Perú.

Manda ensillar tu caballo y ven conmigo a Huancavelica.

En la mañana del día siguiente, cogieron acémilas, caballos y llamas y tres acompañantes con los cuales se enrumbaron al cerro de Huancavelica, primero llegaron al asentamiento de Chacas un hermoso lugar en el cual atravesaba un río cristalino y frío, lugar donde vivía Ñahuincopa, este cacique le explicó a Amador de cabrera que dentro de este territorio se hallaba el cerro Huancavelica, que quiere decir… (piedra sagrada – Monte nieto – ídolo sagrado) y éste tenía varios socavoncillos misteriosos los cuales contenían substancias que buscaban los los mineros Garcés y Contreras. “Si viracocha ahí hay bastante llimpi, lo que buscan mucho.

” Incitado por el comentario Amador subió a unos 4,800 metros sobre el nivel del mar, y una hora después, llegaron a una explanada en el cual efectivamente habían socavones anteriormente trabajados, tal como Ñahuincopa le había descrito.

El Cacique le hizo conocer al español todas las riquezas que se extraía de este cerro por el socavoncillo como el llimpi, o el bermellón que servía para maquillarse, así lo usaban los nativos del lugar. Al ver semejante maravilla el español Amador de Cabrera emocionado abrazó al Cacique Gonzalo Ñahuincopa el primero de noviembre de 1563 y gritó a viva voz poniéndole un nuevo nombre al lugar “Mina Descubridora o de Todos los Santos”. Amador agarró los dos extremos de una cinta, y le dijo al Cacique:- No tengo hermano, y tú, Cacique Gonzalo Ñahuincopa, lo serás mío.

Seremos tan iguales como los dos cabos de esta cinta.

No perdiendo tiempo, cogió la tierra roja en una bolsa y el líquido plomizo, espeso y escurridizo en una calabaza volviendo así a Huamanga.

Al llegar, lo primero que hizo es contarle lo sucedido a su esposa Inés, ella cavilosamente mandó encerrar al Cacique Ñahuincopa junto con sus tres acompañantes en una carceleta, y fueron a visitar a un amigo conocido, el Minero Garcés, quien no estaba muy seguro de que era azogue, así que fueron al otro especialista en minería, Pedro de Contreras que al ver ambas sustancias sentenció que era verdadero mercurio y el primero de enero de 1564 Amador de Contreras fue a inscribir y hacer la respectiva denuncia de la mina hallada cuando el alcalde era Don Lope de Barrientos de Huamanga quien escribió:

“Está el cerro de Huancavelica situado en unas punas áridas, despobladas y frías, a veinte leguas de Huamanga, tiene mas de una legua de subida, y su base dos leguas de rodeo, hay en él muchas quebradas, y algunos descansos a manera de llano, y antiguos socavones grandísimos que taladran sus laderas, obra de los Incas. Puede andarse la mayor parte a caballo, y en la corona y remate de él, hace una mesa, en donde Amador de Cabrera halló su mina Descubridora, con mucha peñolería, levantada encima de la tierra.”

Después de este gran descubrimiento hubo mucha gente interesada en conocerla y sacarle provecho; así es, Amador alquiló la mina un año después a Alonso Hernández quien era dueño de la mina Trinidad; Lo mismo pasó con el dueño de Las minas Los lavaderos, que era muy antigua y que pertenecía a los incas, Francisco de Argumedo; y por último las nombradas del cerro de plomo. Hoy conocidas como yana mina que en aquel entonces el dueño era José Ruiz de Escobar, todos ellos explotaron al libre albedrío las minas de Huancavelica, claro, negociándolo con Amador de Cabrera.

Una anécdota singular fue la de una Indígena, Isabel Hastu (o Asto) desde un principio arrendó y trabajó buena parte de las minas de Huancavelica por su propia cuenta con sus indios, y no le fue tan mal que digamos, si no muy bien, ya que sus dos hijas se casaron con dos españoles, Pedro Jerónimo de Cárdenas y Juan Navarro y ella se casó por segunda vez con Luis Dávalos de Ayala años más tarde. Fernando Huamán, nativo de Huancavelica, descubrió en otro cerro, ubicado a un tiro de la ballesta de la “Descubridora o de todos los santos” la mina de “Chaqllatakana” la cual estaba ingeniosamente construida por estacas y astas de venado y le denominaban en quechua Chaqllatakana, y de esta forma habían construido muchos corredores subterraneos y abundaba el azogue que en quechua se le nombraba llimpi, hoy conocido como mercurio. Fue entonces que comenzó para la región y el virreynato peruano, una era de leyenda y prosperidad insólita. Comentarios de ese entonces:

a) Witaker: “Estas medidas no solo dieron un gran impulso al crecimiento de Huancavelica e incremento de las rentas reales provenientes de minas, las cuales se elevaron de 10 mil pesos a 400 mil por año, si no que también, trajo una inusitada prosperidad a Potosí (Mina en Bolivia) y en todo el Perú. La llave de dicha prosperidad fue la producción de mercurio y en ese entonces escribió un contemporáneo: Este cerro de azogue ha sido la vida deste Perú, porque sino se hubiera descubierto, fuera el más pobre y el más costoso del mundo. Con los azogues ha revivido, porque toda la plata que en Potosí y en Porco se saca… es por azogue y con azogue.”

b) Pierr Vilar: Las minas de Huancavelica no eran un complemento, sino la condición misma de Potosí y la riqueza peninsular, ya que aunque en España tenían mercurio, el envío de éste al Perú era toda una aventura, había que atravesar dos océanos y un istmo.

c) Cosme Bueno: Esta Villa, nombrada en otro tiempo, Villarica de Oropesa, es un lugar de los más considerables del Perú, por hallarse en ella la mina de Azogue que es el alma de todos los minerales del reino. Fuentes:

1. Ricardo Palma, Tradiciones Peruanas

2. Mariano Patiño Paúl Ortiz, Huancavelica Colonial

3. Tulio Carrasco Urruchi, Cronología de Huancavelica

4. Felipe Guamán Poma de Ayala, Crónicas

Autor: Alder W. Yauricasa Verástegui

¿Sabías que a La Mina Santa Bárbara, tambien se le llamaba la Mina de la Muerte?

Durante la Epoca colonial, para procesar el oro y la plata se emplearon sistemas de molino y amalgamación; y para eso se necesitaba mercurio (azogue).

En Huancavelica, se tuvo la famosa mina de mercurio de Santa Bárbara, con yacimientos que también se encontraban a gran altura, entre los 3.800 y 4.400 metros sobre el nivel del mar.

El azogue de Huancavelica, descubierto en 1566, se utilizó especialmente para la producción de la plata de Potosí, aunque también se hicieron envíos a México cuando la ocasión así lo exigió.

A partir de 1657, considerando que Huancavelica ya no producía cantidades suficientes de azogue, el transporte a Potosí se hizo desde Europa por Buenos Aires.

Santa Bárbara fue llamada también la mina de la muerte. pues éste tenia una excavación extensiva y encima se construyó la ciudad sin las debidas precauciones, lo que originó un derrumbe en el año de 1,786 y la ciudad se hundió.

Dentro de sus socavones murieron más de 2,000 personas entre indios y españoles.

¿Sabías que Huancavelica registra mayor pobreza juvenil?

Estudio del Senaju. En dichas regiones más del 60% de esta población vive en malas condiciones. Los jóvenes de Lima, Ica y otras zonas del país presentan menor porcentaje de necesidades.

Son rostros lozanos y tiernos con ganas de salir adelante y forjarse un futuro mejor, pero lamentablemente no tienen las mismas oportunidades que un joven de la capital. Y es que la población de 15 a 29 años de edad de Huancavelica (72,5%) y Apurímac (64,4%) vive en condiciones de pobreza. Estos datos forman parte del estudio “Perú: estudio de la pobreza juvenil”, realizado por la Secretaría Nacional de la Juventud (Senaju).

Aquel muchacho provinciano vestido con ropa modesta y que habita en una humilde vivienda es una figura que también se repite, en menor proporción, en otros lugares como Huánuco (60,7%), Ayacucho (55,0%), Puno (54,2%), Amazonas (52,6%), Pasco (51,9%), Cajamarca (50, 7%), Loreto (50,0).

¿Pinturas rupestres en Huancavelica?

Hallan pinturas rupestres con más de 8,000 años de antigüedad

Las ilustraciones que representan animales y personas se encontraron dentro de unas cuevas en la provincia de Churcampa, en Huancavelica, ubicado a unos 3,200 metros sobre el nivel del mar.

La pinturas con formas humanas, animales y geométricas que tendrían entre 8,000 y 12,000 años de antigüedad en una cueva del cerro Torongana, en la provincia de Churcampa, en Huancavelica.

Las Pinturas se encuentran en buen estado de conservación, pese al uso de la cueva para fines ganaderos, siendo necesaria su protección.

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