El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación al carnaval de Lircay

El Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación al carnaval de Lircay, del distrito ubicado en la provincia de Angaraes, región Huancavelica, por su carácter original y su papel en la identidad local, expresión de un universo cultural e historias particulares.
La norma indica que esta festividad es una adaptación del carnaval europeo a las necesidades del ciclo productivo andino.

Según la Resolución Viceministerial N° 082-2013-VMPCIC-MC, publicada en la separata de normas legales del diario oficial El Peruano, está refrendada por el viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Luis Jaime Castillo Butters.

Reproiducimos el Informe que sirvió de sustento para la Resolución.

Informe N° 123-2013-DPI-DGPC/MC
A : Dra. Ana Maria Hoyle Montalva
Directora General (e) de Patrimonio Cultural

De : Sra. Soledad Mujica Bayly
Directora (e) de Patrimonio Inmaterial

Ref. : Hoja de Ruta N° 86578/2013
Carta s/n

Asunto : Solicitud de declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación del Carnaval de Lircay, del distrito de Lircay, provincia de Angaraes, región Huancavelica.

Fecha : Lima, 17 de octubre del 2013

Tengo el agrado de dirigirme a usted con relación al documento de la referencia mediante el cual la Asociación Cultural Hatun Huancavelica solicita la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación del Carnaval de Lircay, del distrito de Lircay, provincia de Angaraes, región Huancavelica. Se adjunta al documento una copia de la Resolución Directoral Regional Nº 005-2006-INC-HVCA en la que se declara al Carnaval lirqueño como patrimonio Cultural Vivo de la Región de Huancavelica, así como un expediente técnico titulado “Los carnavales en el distrito de Lircay – provincia de Angaraes, Huancavelica”.

Al respecto, informo a usted lo siguiente:

El carnaval andino como género de fiesta, es una adaptación del carnaval europeo a las necesidades del ciclo productivo andino. La tradición europea del carnaval como un tiempo de inversión del orden natural y social, y por tanto de dispendio y relajamiento moral previo al período de penitencia de la Semana Santa cristiana, se transformó en el mundo andino en una celebración de la abundancia y de la fecundidad, al ser el tiempo de máxima intensidad de las lluvias, y también del cortejo y la conformación de parejas, formalizado a través del baile y el juego o puqllay, que implica tanto una forma de competencia física como una lúdica de acercamiento y conformación de parejas El Carnaval de Lircay es una versión del carnaval andino celebrada en la ciudad de Lircay, capital del distrito del mismo nombre, en la provincia de Angaraes, departamento de Huancavelica. Es organizado tradicionalmente por los barrios de Bellavista, La Pampa y Puente Viejo en la ciudad de Lircay. Aunque es una fiesta de carnaval, también es conocida como un género de danza, representación danzada del puqllay o juego, tanto en el sentido del cortejo amoroso entre los jóvenes y solteros, como en el carácter de alegre competencia física. Actualmente es conocido en la región como un género de música y danza, similar en este aspecto a los carnavales de Marco (Jauja, Junín) o el de Cajamarca, y por tanto una carta de presentación del distrito de Lircay.

Como es común en estas fiestas, la celebración del carnaval de Lircay es precedida por las fiestas de compadres y comadres, que se celebran en día jueves, el de compadres dos semanas antes de la semana del carnaval y el de comadres la semana anterior. El jueves de compadres es desarrollado por los mayordomos y los troneros, encargados de pasar las fiestas del año en honor a los santos del género masculino, celebrando dos jueves antes del carnaval al llamado Señor de Ato, cuya imagen en un crucifijo se conserva en una capilla del barrio de Pueblo Viejo. En el jueves de comadres, se hace lo propio hacia las vírgenes y santas, como la Virgen del Carmen y la Virgen del Rosario. Esta es la ocasión para incrementar el número de personas comprometidas en la organización de la fiesta, contribuyendo al armado de los killi, estandarte de forma romboidal o de corazón, de tela, colocado sobre un armazón de ramas enclavado en lo alto de un palo, adornado simétricamente con utensilios y adornos vistosos, de preferencia plateados y dorados, que a la vez que exponen las riquezas de la mujer casadera simbolizan el deseo de un futuro matrimonio en prosperidad. Los killi son armados por las jóvenes solteras, y llevados en alto en una procesión la tarde anterior al jueves de comadres, a la iglesia de San Juan Bautista de Lircay, con acompañamiento de la música del pito, pequeña flauta traversa común en esta fiesta. Los killi serán guardados esa noche en la iglesia, para quedar bendecidos por la Virgen de Carmen. Al día siguiente, durante el jueves de comadres, las jóvenes van en una romería similar para recoger los killi.

El Carnaval de Lircay se realiza el día sábado de la semana de carnaval, reproduciéndose los días siguientes con afluencia de grupos y poblaciones de otros lugares. Luego de los preparativos de rigor, la fiesta se anuncia en el sitio de Aylanacucho, en el barrio de Bellavista, con el toque del barajo, un tipo de corneta natural –es decir, sin orificios, llaves ni boquilla- hecha de metal, de unos 70 cm de largo. El baile del carnaval es llevado a cabo por comparsas de cada barrio del distrito, acompañadas por conjuntos de guitarra, charango y canto. Los encuentros de estas comparsas en su recorrido se resuelven en una serie de competencias, zapateando con el mayor brío posible y sacudiendo los ponchos con energía. Esa competencia es animada con el guapeo, es decir, diversos gritos de ánimo, como “golpe”, “casco” o “gallo” según el tipo de competencia. Esta danza llega a su punto máximo cuando los diversos conjuntos de los barrios llegan a la Plaza de Armas donde la competencia tradicional entre grupos está actualmente formalizada como un concurso presidido por el gobierno municipal, en que se califica el baile y la vestimenta, siguiendo los criterios del carnaval tradicional.

Al iniciar la noche se realiza el cortamente de los árboles instalados por la pareja de padrinos del carnaval, trasladados y puestos por el padrino en la plaza principal de la ciudad, y adornados o “vestidos” por la madrina, con adornos de papel, ropa y utensilios diversos, siendo coronados en la cima con una bandera peruana. En medio de un baile general, los participantes de los barrios se turnan dando golpes de hacha a los árboles, siendo padrinos del año siguiente aquellos que logren hacerlos caer.

Al día siguiente, domingo, este mismo esquema de competencia de baile y cortamonte es reproducido, pero con la participación de grupos de baile de otras procedencias, como otros centros poblados del mismo distrito de Lircay, provincias vecinas de Huancavelica o Huancayo y residentes lircaínos en Lima. Por ello es frecuente que aparezcan grupos de danza de otras partes del país y disfraces de personajes popularizados por los medios de comunicación masiva. La mañana del domingo se hace invitación general del puchero, guiso hecho a base del tubérculo arracacha, acompañado por chuño, carne y legumbres. El lunes también se invita comida, en este caso la llamada “ropa vieja” plato hecho con los ingredientes no consumidos en los días anteriores. También se celebra un cortamente en la tarde, aunque no hay competencia de baile. El martes es la despedida de carnaval, celebrada por los grupos de baile locales, siendo la música acompañada por cantos alusivos a la despedida del carnaval.

La música del Carnaval de Lircay es interpretada por conjuntos de guitarra y charango y cantada por las mujeres, con la apoyatura rítmica de las campanas de bronce llamadas esquelas. La creatividad y vitalidad del Carnaval de Lircay se manifiesta sobre todo en las numerosas canciones que se componen para esta festividad. La letra de las mismas se centra en el puqllay o juego, término que siempre aparece como estribillo, y sus temas, referidos con abundantes metáforas del mundo natural, tratan sobre la relación amorosa y los afectos de familia, la celebración del paisaje de Lircay, la buena o mala suerte en la vida y la necesidad de celebrar y alegrarse. La estructura de los versos cantados es de dos a cuatro estrofas o coplas, una fuga y un estribillo, y concluye con un tarareo.

Otro aspecto particular de esta fiesta es la vestimenta, que según la interpretación más difundida, delata el origen ganadero de esta manifestación. La vestimenta del varón incluye una bufanda o chalina, un sombrero de paja de tipo norteño llamado macora, botas de caña alta de cuero, y un poncho, que antiguamente y aún hoy es de lana de camélido, llamado poncho nogal por su color, que está siendo progresivamente sustituido por el poncho de material industrial. Las mujeres por regla general llevan también sombrero de paja, el traje tradicional de fiesta compuesto por el monillo, fustán con blonda en el orillo, manto y zapatos de tacón, siendo lo más peculiar que también puedan llevar el poncho, sobre el cual ponen el manto.

Se discute hoy en día sobre el origen del Carnaval de Lircay, cuyas características son similares, se dice, a algunos carnavales de Ayacucho, como el de Vilcanchos, de la provincia de Víctor Fajardo, o a las danzas araskaska y wayllacha de la misma región. Esto denotaría un origen común de todas estas expresiones.

El Carnaval de Lircay se ha convertido en una enseña de identidad del distrito, esencialmente del sector mestizo de la ciudad, en tanto se diferencia de los carnavales de las áreas rurales de altura así como de los de otros centros urbanos de la misma región. Por su carácter original y su papel en la identidad local, expresión de un universo cultural y una historia particulares, esta Dirección considera que el Carnaval de Lircay, del distrito de Lircay de la provincia de Angaraes, departamento de Huancavelica, amerita ser reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación.

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