¿Con que sueñan los pastores de Huancavelica?

Últimos días de mayo. A las ocho de la mañana decidimos qué rumbo tomar ¿Lircay?¿Yauli?¿Izcuchaca?¿Santa Inés? todos a la vez. Durante dos días recorrimos huancavelica para encontrar pastores; conocimos mujeres, viejas y jóvenes, ancianos. niños. adolescentes. Muchos hablaban quechua y nos hacían sentir avergonzados, extraños en nuestro propio país.

Los pastores de la zona más pobre del Perú son desconfiados, pero a la vez inocentes. Almas puras que deambulan por los cerros como si fueran fantasmas y cuyo entretenimiento, además de contar su ganado, es ver los autos pasar, allá abajo en la carretera.¿cuantos pastores hay en nuestro país ¿ ¿A cuantos les debemos la lana, la leche, y la carne que consumimos?¿ que sabemos de su historia?.

COMO LUNA NUEVA

¿Cómo TE LLAMAS? Susima. ¿Cómo se escribe? Zócima.¿Y tu apellido? eso si no sé escribir. Usted anótelo: De la Cruz.

Tiene18 años esta joven que parece una Niña. sonríe cuando le muestro como se escribe su apellido. No sabe leer ni escribir. No pudo ir al colegio porque alguien tenía que ayudar a su madre con el ganado. Tiene una pollera preciosa y unas pantorrillas musculosas. Su piel está rajada por las heladas, pero no usa medias.

Tiene unos dientes blancos y perfectos que esconde con sus manos cada vez que ríe avergonzada. Su trabajo comienza a las cinco de la mañana y termina invariablemente doce horas después. A las cinco de la tarde grita grita ¡usha!¡usha! y cuida que sus cincuenta ovejas regresen al corral. Entonces toma su sopa y come papas. Siempre come papas.

A los trece años la preñaron, pero apenas se dio cuenta. Hoy no quiere recordar al marido. Está separada y su hijo, que ya cumplió cinco años, tampoco va al colegio. Zocima tiene un perro que se llama lapi. Aclara que sus ovejas grandes cuestan ochenta soles, las chicas cuarenta. ¿Con que sueñas, mujer? con nada, sonríe. Nada, señorita. No pienso.

No sueña esta muchacha de trenzas negras. Solo cuida que sus ovejas no se pierdan. Que engorden. Se ve trepando la puna desde que tiene uso de razón. Ella misma parece una oveja que asciende sin dificultad. ¿Qué sabes del Perú? Nada, señorita. No hay tiempo para la historia. Solo sabe que el presidente se apellida Toledo.

En su casa no hay luz. Nunca la hubo. La que conoce proviene de las velas. ¿Qué es televisor? Tampoco llegan periódicos a este poblado llamado Qunyacc. ¿Para qué, si la mayoría no sabe leer? Vivir aislado. MEJOR. Bajo un cielo pintado. Vivir pensando en la nada. ¿Oye. Zcima, sabes que eres bonita? No, señorita. Nadie me ha dicho. Yo solo cuido ovejas.

Los malos espíritus

Josué está al borde de la carretera. Hace un frió que congela, pero él luce su torso desnudo riéndose de los extraños que no saben cómo se vive en la puna. Tiene un refrío permanente. Moco verde. Infección. El niño apenas tiembla. Camina descalzo y cada dos segundos extrae incómodas espinas .¿No tiene zapatos ¿Si. Están abajo.¿Y todas estas llamas son tuyas? Sí. Mi mamá está abajo.

Abajo significa una pequeña loma donde está María. La mujer de unos treinta y pico años saluda temerosa. ¡Tu me vienes a matar! dice como si nada. ¿A matar? ¿Por qué crees eso? Así vienes. Con carro y todo. Seguro eres pistacho. Josué ríe y las manos arrugadas de su madre restriegan chompas enlodadas. Nos ha desarmado.

Me gusta estar aquí. En la ciudad uno necesita plata y yo no tengo. María ha quedado casi convencida, después de una larga explicación de que no la mataremos . Cuenta su historia. Se caso a los 17 años, tiene ocho hijos, todos pastores. No ha salido de Yanauicsa. Y no tiene miedo a la soledad, que es viento helado y boca seca.

María tiene cuarenta llamas y treinta ovejas. Y no es fácil cuidarlas, comenta. Las hambrientas suelen ingresar a terrenos ajenos para comer y los dueños siempre terminan odiándola, a ella que solo quiere verlas potonas. Sus hijos tienen nombres bíblicos. Josué, Moisés, María Magdalena, Juan, David, Alicia,. ¿ Alicia? ¿ Como en el país de las maravillas? ¡ Que país señorita? No, María no sabe quien es Lewis Carroll, no aprendió a leer. No fue al colegio y su lónchera diaria durante todos estos años que es pastora ha tenido un solo ingrediente: papa. Las pastoras meriendan papa. Los hombres prefieren una bola de coca.

Pero la señora María conoce algo de historia porque ha vivido. Sabe de sendero luminoso por ejemplo. Los terruños degollaron a sus primos por que se negaban a darles una docena de ovejas. Suficiente razón para desconfiar. ¿Cómo te apellidas, María? ¿Para qué quieres saber? Seguro me quieres marcar. ¿Anticristo serás?

Tantas veces te has caído.

Llegamos a Sachapite y uno de los cerros nos atrae como imán. Caballos, llamas, ovejas, vacas,. Parece una versión andina del arca de Noé. Decenas de campesinos cuidan a sus animales mientras matan al día cosechando papa. A Mariano Espinoza Quispe lo encontramos junto a su esposa Elena. Tiene cuarenta años y toda su vida ha sido agricultor, pastor, hombre de campo,. Pobre, aclara él.

Yo he salido solito por mi esfuerzo. Solito estudié primer grado. Solito he culminado por los cerros. Mariano desciende de otras comunidades con sus caballos y llamas, listo para el trueque. Da Kilos de papa, recibe a cambio azúcar y sal. Un poco de aceite.

¿Dime, Mariano, cuál es tu sueño? Un tractor. Mi comunidad lo necesita. Ya no tenemos tanta fuerza como antes. ¿Y que piensas cuando cuidas tus llamas? Que nunca voy a progresar. Que ninguno de mis hijos saldrá profesional. Es difícil cuando se es campesino. En la comunidad nosotros mismos les pagamos a los profesores porque el ministerio dice que no hay presupuesto.

Cuando el sol desaparece y Mariano tiene que dormir, piensa en el día siguiente, en la poca esperanza. Me levantaré a las cuatro de la mañana, tomaré mi caldo y sacaré a mis animales, Cosechare mis papas, las venderé a 20 céntimos el kilo. Así vendrá otro día. Yo sé que moriré pobre.

¿Cuándo descansas, MARIANO? No descanso. Trabajo todos los días. Antes celebrábamos Navidad y Año Nuevo, pero gastábamos el dinero. Ya no. ahorita guardamos para la escuela. ¿ Y en tu cumpleaños? Bueno ese día descanso. Elena cocina un rico caldo y comemos mucha papa. Ese día es el 8 de diciembre, Mariano cumplirá 41 años. Tiene cinco vacas, dos caballos, cincuenta ovejas y una mujer a la que enamoró en quechua. Y tiene aquel sueño que lo emociona: Un tractor para que su comunidad no se muera de hambre. La luz, el agua potable que nunca llega, son urgentes, pero pueden tolerar. Total, han esperado tantos años que ya perdieron la cuenta. Y no existe el futuro. El mañana de las promesas es siempre el presente de la la miseria

Del Diario El Comercio – Lima Perú

AbogadosPerú
Ingrese a abogadosperu.com si necesita un abogado.